EMBARAZO FORZOSO Y TERRORISMO SEXUAL -Bs.As.-Argentina-

Nos interesa reflexionar sobre la violencia que significa forzar un embarazo y las relaciones con el terrorismo sexual. Entendemos terrorismo sexual como una forma de perpetuar la opresión, dominación de las mujeres, niñas y niños, basada en la apropiación de sus vidas y cuerpos por parte de los varones y el mantenimiento de una sexualidad falocéntrica, androcéntrica, en que la sexualidad esta entroncada con poder y la sexualidad masculina se presenta como incontrolable y que puede satisfacerse disponiendo de las niñas, niños y mujeres, sexualidad no responsable, incontrolable.

El embarazo forzoso, no decidido, ni elegido por las mujeres y niñas es un crimen de lesa humanidad, una forma de tortura. En el Estatuto de Roma, en el articulo 17, en la clasificación “g” explicita crímenes de lesa humanidad; violación, embarazo forzoso, esterilidad forzosa y demás formas de violencia sexual.

En tiempos de la conquista de America se ha utilizado el embarazo forzoso, como forma de sometimiento, destrucción de la identidad, de las mujeres originarias, resguardados con un Bula papal que decía “embarazar a las indias no era adulterio”. Estas al ser embarazadas no podían volver a las tolderías porque los de su tribu le tiraban los perros y no tenían otra alternativa que servir a sus violadores.

Actualmente a las mujeres en situación de trata, los proxenetas las embarazan para que no puedan volver a sus países, al no poder salir del país con sus hijxs sin la autorización paterna, así a través de la manipulación del afecto de sus hijxs las siguen explotando y la tienen a su merced.

Las violaciones sistemáticas a mujeres en la guerra, las consecuencias de las violaciones en Yugolasvia, los embarazos forzosos entran en la llamada “limpieza étnica”, como una forma de derrocar abatir al contrincante, de destrozar su etnia, su cultura, de complacer a los combatientes y de hacer venganza.

El embarazo forzoso es un crimen de lesa humanidad en la guerra y en la paz. Es una violación a los derechos de las mujeres y niñas y entendemos por Terrorismo sexual aquellas prácticas, fundamentalismos, formas de subjetivación masculina que llevan a que se sigan perpetuando.
En lo cotidiano, los embarazos en niñas que advienen como consecuencias de abusos incestuosos.

Nunca olvidare a la niña sentada frente a mi de diez años, embarazada, mirando asombrada a su alrededor, diciéndome “quiero jugar”.
Cuando estando en la maternidad Sarda las mujeres decían al preguntarsele la fecha de su gestación “…él hizo uso de mi…”
Fabián Tablado, asesinando con 113 puñaladas a Carolina Alo, quien se negaba a seguir con el y a quien quería obligarla a tener un hijo.

El embarazo forzoso no es algo casual, es la manifestación de una sexualidad dominante que se esconde detrás “Los hijos que Dios manda” y que en la practica es la consecuencia del mandamiento de dominio patriarcal, la omnipotencia machista, el ser en la posesión, la negación de los derechos de las mujeres y niñas .Cuanta minas que tengo”, analogado “Cuantos hijos que tengo” ,maestros de la Quiaca vanagloriándose de poblar el lugar, como próceres pobladores, obispos presidentes embarazando jóvenes domesticas, sementales criminales e irresponsables de la vida y de las consecuencias de sus acciones, dañando integralmente a las mujeres-niñas, como lo acontecido con Romina Tejerina, cambiando sus vidas, enfermándolas, destruyendo sus sueños.

El embarazo forzoso es terrorismo patriarcal, la forma de continuar con una sexualidad posesiva, en que se juntan procreación y sexo, en que la mujer es un vientre o matriz o trofeo de guerra, en que se la somete, se frena su movilidad, se la encierra en la maternidad.
Como le dijera una pareja violenta a una paciente, después de violarla y embarazarla; “Ahora me vas a tener que aguantar siempre”, u otro se jactaba en un grupo terapéutico: “Cuando mi mujer se quiere separar la embarazo”.

Ante el retroceso legal que elimina la posibilidad de abortos post violación considerados como embarazos forzosos y delito de lesa humanidad, en una niña de 10 años de Quintana Rao en Méjico se han hecho denuncias al Comité Penal Internacional.
Es indispensable que luchemos contra el terrorismo sexual, que haya una subjetivación, una sexualidad basada en la resistencia a toda forma de poder, de dominación. La vigencia de los derechos sexuales de la mujer a su poder elegir, decidir, que la subjetividad masculina se libere del machismo, que nadie necesite oprimir para ser, torturar matar, poseer, que el perpetrador, las personas, instituciones que fuercen embarazos, o no cumplan con las interrupciones terapéuticas sean sancionadxs, como terroristas sexuales, que no queden impunes.

Es indispensable separar violencia de sexualidad. Que la subjetividad masculina asuma su responsabilidad, que se investigue y trabaje en la anticoncepción masculina, en la responsabilidad en las relaciones, en la vigencia de los derechos y en una valorización de las personas, sin estereotipos de género y en el cuidado y valoración de la vida en libertad

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