Respuesta a la última Carta de René Favaloro – Neuquén-Argentina –

Por Diego Castro

Estimados compañeros de @DIN:

Quiero responder a este envío que ustedes hacen y seguramente voy a tener que polemizar con muchos que ven y vieron en el Dr Favaloro a un prohombre, con aquellos que se niegan a la verdad histórica y hasta con aquellos cantores festivaleros y demagogos, buscadores del aplauso fácil que le componen canciones en su homenaje. No puedo dejar de mencionar los actos populistas que han señalado, mayoritariamente después de su muerte, los actos y virtudes de este “prestigioso cirujano”.

Para comenzar diré que sobre su profesión no voy a emitir opinión alguna puesto que es reconocida su capacitación y formación en esa disciplina de la que me reputo un total ignorante.

Lo que si me parece opinable, y lo hice antes de que este hombre muera y lo seguiré haciendo aun después de muerto puesto que entiendo que la muerte no lava el pasado de las personas, son sus acciones y opciones políticas.

Como trabajador universitario no puedo olvidar aquellas expresiones del 5 de mayo de 1999 Favaloro dijo que no pasaría nada si se cerraran facultades, “Tenemos médicos y abogados a rolete”, declaró. (Clarín 6 de mayo de 1999, http://www.clarin. com/diario/ 1999/05/06/ e-03601d. htm).

No fueron “poco felices” como algunos calificaron a esas palabras; fueron intencionadas expresiones de Favaloro de acompañar a muchas voces privatistas que como ven en las universidades públicas los últimos espacios con algunos restos de práctica democrática, las atacan, apuestan a las ofertas privadas (con subsidios estatales por cierto), apoyan las carreras mediocres y demás recetas tomadas al pie de la letra de los dictados de los organismos de créditos internacionales (FMI, BM, etc).
Un buen análisis de coyuntura (gimnasia periodística necesaria) nos delata que esas declaraciones fueron dichas en un momento de crisis de las Universidades Nacionales, ahogadas presupuestariamente por los diferentes gobiernos con el único fin de que se adecuen a los dictados de las anacrónicas, despreciables y mercantilistas leyes de educación (LFE y LES).

Siguiendo con el análisis, también comprobamos que Favaloro lo dijo luego de crear su propia Universidad de Medicina Favaloro (privada) y su ataque fue direccionado abiertamente hacia las estatales. Destaco la paradoja de que él egresó de una de ellas, U.N.L.P.
A los lectores los invito a que vayan a cualquier espacio de salud pública, cualquier hospital, sea de alguna ciudad o de algún pueblito y verán que las necesidades tanto en infraestructura como en profesionales son enormes y que la corrupción, ya poco disfrazada, es una realidad elocuente.

En la Universidad Nacional del Comahue, un grupo de estudiantes y trabajadores docentes y no docentes, al igual que en todas las universidades del país, seguimos pensando que hay que DEMOCRATIZAR a estas instituciones y continuar el camino iniciado en 1918 por los “Reformistas”. Favaloro no desconocía esa lucha y fue contra ella que lanzó esas posturas temerarias y llenas de prejuicios interesados.

De Jacinto Aráuz muchos recordarán al médico rural Dr. Favaloro, pero pocos quieren recordar a Don Carmen Quinteros, domador, santiagueño, anarquista y víctima del garrote vil. (Ver Rojo Mujer en: http://www.jorgeetc henique.com/?p=245).

Pero lo más significativo, creo yo, que puedo señalar y que me provoca una reacción muy adversa a la persona del Dr Favaloro, es lo que invito a los lectores a escuchar en lo que va en el archivo adjunto. Se trata de la palabra misma del Dr Favaloro refiriendose al Golpe Militar Genocida de 1976. Tómense el trabajo, por favor, escuchen lo que dice este hombre, sí, el mismo que muchos levantan como ejemplo de vida, comprueben qué dice de los asesinos y torturadores, apropiadores de bebés, ejemplos de la muerte que aún gozan de la impunidad autoimpuesta con la complicidad de alfonsines, menemes y sus continuidades. Ese solo texto me exime de mayores comentarios. Si no lo pueden escuchar se los transcribo: “… estoy convencido de que el paso que se ha dado ha sido de trascendencia y necesario. Yo creo que detrás de la Junta Militar están todos los argentinos.” (René Favaloro 1976)

Mi amigo, el Dr Ernesto Rosenberg dice que el Estado, como administrador de los intereses de la clase dominante tiene sus diferentes aparatos muy bien aceitados. El represivo, que mata y desaparece (Jorge Julio López, Carlos Fuentealba, etc…), el educativo, que mata y desaparece (Güemes, Artigas, Guevara, Santucho) y el aparato sanitario que también es usado con esos fines… (los nombres entre paréntesis son agregados míos)
Saludos cordiales.
Diego Castro
Neuquén.

Para escuchar, DESCARGAR y socializar audio click aquí:
favaloro.mp3

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