1908-08 de Marzo-2014 Día Internacional de las Mujeres

Vivir es estar en relación con las otras/os, con la naturaleza, con los animales, con todo lo que nos rodea. Pero, además es estar en relación con nosotros mismos. Esto es tan obvio, que por obvio está sumergido, y sin embargo esta relación es –quien sabe- la más importante para poder relacionarnos con los otros y es la que está más perturbada e intervenida. Entonces, para vivir una buena vida, tenemos que estar relacionados con el mundo externo (los otros) y fundamentalmente con nuestro mundo interno (nosotras).

Las relaciones no son estáticas, son movimiento. Una tiene que aprender a moverse a través de las relaciones, manteniendo la propia libertad, la propia iniciativa y el propio equilibrio. (1)

Cuando estamos en relación sin esas tres condiciones perdemos la libertad, la iniciativa y nuestro equilibrio. Cuando no se tienen estas condiciones nos sentimos solas, aisladas. Entonces estamos en la supervivencia física, pero no estamos en la buena vida. Corremos todo el día para estar angustiosamente rodeadas de gente, sin saber estar solas.

¡Qué miedo quedarme sola!
¡Qué miedo tener que relacionarme conmigo misma!
¡Qué miedo tener que meterme con mis dificultades, con mis miserias!
¡Qué miedo!

Si me doy cuenta que tengo miedo puede empezar el proceso de conciencia. Pero este proceso de conciencia que sólo se producirá si entramos en relación con nosotras mismas, con nuestro cuerpo, con nuestra mente, con nuestra alma y con nuestra capacidad de pensar. Si no desarrollamos esta capacidad de toma de conciencia no podremos leernos completas como seres humanas y nunca vamos a querer/poder estar solas.

En los momentos en que estamos en relación con nosotras mismas estamos en el silencio. Este silencio, esta soledad es muy importante también para poder relacionarnos con los demás, porque sino es estar en el ruido, es correr detrás en una interrelación, correr detrás de personas para no quedarnos solas. Esto es negarnos y al mismo tiempo negar a los que buscamos en ese ruido. Una se va descubriendo cuando se plantea la búsqueda de la libertad, del equilibrio y la armonía. Es en esta relación con nosotras mismas donde tomamos conciencia y nos conectamos con todas nuestras capacidades y potencialidades. Tenemos que ir andando y buscando, pero si no encontramos la libertad, el equilibrio y la armonía en nosotras mismas, no lo podremos construir en lo público ni en lo social.

El silencio es el espacio donde una hace conciencia, hace reflexión, donde una se descubre. Es como la música, para tocarla se necesita silencio; también a la conversación, en los puntos y las comas, le fuimos poniendo silencios…
Se puede hablar muchísimo más sobre qué es vivir y morir, pero tenemos que ver cómo hemos ido construyendo este sistema de cultura que se llama patriarcado y que es un sistema que ha construido en el dominio las relaciones humanas y con la naturaleza.

(Extraído del libro LOS DESEOS DE CAMBIO, O… ¿ EL CAMBIO DE LOS
DESEOS ? de MARGARITA PISANO F)

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