Por el día del maestro – Neuquén – Argentina – 11-09-10

Y bueno, como hipócritamente tod@s se acuerdan 1 vez al año de est@s trabajador@s voy hacer un intento por poner voz, para ver si soy escuchada, aunque sea por ser nuestro “supuesto día”.

En primer lugar decir que es del maestrO, aunque históricamente, en Argentina, quienes ejercen esta tarea somos mujeres, seguimos festejando el día del maestrO y no de las maestrAs, recordándonos, tal vez la condena de seguir siendo NEGADAS. Porque no es inocente el cambio de la O por la A. ¿Quieren saber por qué? Porque en este mundo patriarcal y capitalista existe la feminización de la pobreza, y como grupo mayoritariamente femenizado no nos corremos de la regla. Estamos destinadas a permanecer en esas categorías de pobreza, marginación e invisibilización. Salvo claro, que comencemos a entender quiénes somos y valoremos nuestra tarea, de tal modo que no le sirvamos a los intereses de otros para lograr conquistas para terceros. Les recuerdo además, que siendo mayoría, las conducciones gremiales son mayoritariamente masculinas, razón por la cual aún no hemos sido defendidas como corresponde en las mesas de negociaciones, a pesar de ser las escuela primarias (y por tanto las maestras) las que tienen en jaque a toda una sociedad cuando salimos a una huelga. (o sea, por nosotras, conseguimos algo, aunque claro, somos tan infra para el sindicato también que los aumentos continúan siendo para los que más cobran…)

En segundo lugar, nuestra tarea está tan desvalorizada, que toda la sociedad puede hablar mal de nosotras. No hay sujeto social que no se sienta con derecho de criticarnos, cuando no de insultarnos públicamente. Y esto lo veo como un círculo, comenzando por la preparación en los institutos de formación docentes, donde aprendemos muy bien a hablar mal de nosotras mismas, pero no nos preparan para hacer frente a la vida “real” del ejercicio de la profesión. Es así que se siguen recibiendo docentes que no saben dónde presentar el título, dónde inscribirse para comenzar a trabajar, qué derechos por ser trabajadoras les corresponde y que obligaciones, por estar a cargo de niñ@, nos atañe. Eso sí, las sabedoras de la escuela primaria siguen siendo las profesoras del terciario que no se avergüenzan de cobrar el triple que nosotras y de tener muchas horas para preparar las clases, que no pisan las escuelas primarias y desconocen las interminables y agotadoras tares que nos toca. Ell@s siguen hablando mal de nosotras….

No me resignare a seguir “aguantando” esta situación. Estoy dispuesta a participar del Foro Educativo, tal vez allí tenga la posibilidad de ser escuchada, aunque después no pase nada, como en las asambleas de aten. Hablo, me comprenden pero todo sigue igual… para colmo nuestro sindicato consigue mesa para hablar del aumento a los directivos de las escuelas, porque es injusto lo que cobran!! Hey, no se acuerdan que las maestras de escuelas primarias, adultos, especiales y jardineras sufrimos una desigualdad salarial con respecto a otros niveles del sistema educativo!! Que nuestras horas de 60 minutos valen menos que las horas de 40 minutos, que para tener un salario para poder vivir tenemos que hacer doble turno, sometiéndonos a la auto-explotación y bajando el rendimiento para l@s niñ@ que les tocan maestras agotadas!! Hey, no se acuerdan que el doble turno son 50 horas y los cargos directivos de 40!! No se dan cuenta que la educación no va a mejorar si continúa esta desigualdad. El doble turno debe desaparecer y nosotras debemos ganar el salario equivalente a las 36 horas de terciaria. AH! ahora me acuerdo que la lucha de hoy pasa por equiparación salarial para los salarios familiares, total nosotras… seguimos siendo maestras, empobrecidas, desvalorizadas e invisibilizadas que hacemos el número necesario para las estadísticas de feminización de la pobreza…

A pesar de todo, la tarea docente no se dignificará sólo por el aumento salarial. Día a día voy a trabajar con orgullo, porque amo mi trabajo, los alumnos y alumnas que me retribuyen con te quieros, dibujitos y otras alegrías hacen soportable lo intolerable… pero no me resigno. Vamos a lograr, a pesar de much@s, que algún día la docencia en primaria, adultos, especial e inicial sea una profesión de excelencia. (Hoy degradada)

¡Adelante compañeras, compañeros! Mis deseos más sinceros y profundos para que amen la tarea docente y disfruten esta identidad que elegimos.

Abrazo.

Escuela Nº 20 Neuquén Capital

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