Falleció Virginia Ogando, una de nuestras nietas

COMUNICADO DE PRENSA

Las Abuelas de Plaza de Mayo manifestamos nuestro más profundo dolor por la muerte de una de nuestras nietas, Virginia Ogando, quien buscaba a su hermano nacido durante el cautiverio de su madre. A través de estas líneas expresamos nuestro acompañamiento a la abuela de Virginia, Delia Giovanola de Califano, una de las doce fundadoras de la Asociación, y a toda su familia.

A los medios de prensa les informamos que, dadas las tristes circunstancias, no haremos más declaraciones que las del presente comunicado.

Los padres

La mamá de Virginia, Stella Maris Montesano, nació en La Plata el 3 de septiembre de 1949. Sus amigos le decían “La Melli” y sus compañeros la llamaban “La Negrita” o “Lucy”. Jorge Oscar Ogando, su papá, nació el 28 de noviembre de 1947 en Tornquist, provincia de Buenos Aires. Sus amigos le decían “Cogo”. Ambos militaban en el PRT-ERP.

Stella Maris se había recibido de abogada en 1972. Un año más tarde tuvo a Virginia y enseguida comenzó a tomar sus primeros casos, defendiendo a trabajadores de distintos sindicatos locales, como el de los ladrilleros. Fueron secuestrados el 16 de octubre de 1976 en su domicilio de La Plata, ubicado en 12 entre 68 y 69. Stella Maris estaba embarazada de ocho meses.

Virginia tenía tres años cuando el grupo de tareas, compuesto por miembros de las fuerzas militares y policiales, ingresó en su departamento, encapuchó a sus papás y los metió en un auto. Los secuestradores avisaron a una vecina del matrimonio Ogando que en la casa quedaba la pequeña Virginia, casi una excepción en este tipo de operativos. La mujer se comunicó con Delia Giovanola, la madre de Jorge, quien desde entonces se hizo cargo del cuidado y la crianza de su nieta.

Según testimonios de sobrevivientes, Jorge permaneció en el centro clandestino de detención (CCD) “Pozo de Banfield”, mientras que Stella Maris fue vista en el CCD “La Cacha” y luego fue llevada a parir a Pozo de Banfield, donde dio a luz a un niño el 5 de diciembre de 1976 al que llamó Martín. Después del parto fue trasladada al CCD “Pozo de Quilmes”. Stella Maris, Jorge y Martín continúan desaparecidos.

Virginia

Junto con Delia, Virginia buscó incansablemente a su hermano Martín. Desde el Banco de la Provincia de Buenos Aires, donde también trabajó su padre, Virginia organizó campañas de difusión para encontrarlo. Por medio de Internet y de las redes sociales multiplicó sus esfuerzos para reforzar la búsqueda que realiza Abuelas. Creó una página web, www.virginiaogandobuscasuhermano.org, en la que publicó una serie de bellas cartas –“cual mensajes echados al mar en una botella”–, dirigidas a su hermano.

“Quiero que sepas que, por sobre todas las cosas, yo fundamentalmente te estoy buscando a vos, para que nos reconozcamos por el peso de los genes y la fuerza de la sangre, que ese es un anhelo que persigo seguramente desde que, en algún lugar de mi inconsciente, quedó grabado, a través de mi mirada de niña pequeña, el momento en que se llevaban a papá y a mamá y en ella, a vos”.

Se ilusionaba cada vez que tenía una pista sobre su hermano, lloraba cada vez que el resultado no era el esperado. Su temprana partida nos ha generado una impotencia infinita y una herida en el alma imposible de sanar. Los que pudieron conocer a Virginia seguramente volverán a recordarla con su cálida sonrisa, tan linda como la de su mamá Stella, y sus ojos hermosos como los de su papá Jorge. Nos queda, a todos y a todas, seguir con su búsqueda y cumplir con su deseo de encontrar a Martín.

Buenos Aires, 16 de agosto de 2011.

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