EL HOMBRE NUEVO NO VA DE PUTAS

Dice el grafitti que el hombre nuevo no va de putas…

Parece que este hombre se ha abierto camino por las grietas de una cultura a la que el calificativo de patriarcal ya le queda corto, mientras el avance de la crueldad sigue haciendo estragos.

En las niñas a las que se las ofrece por unas monedas…

En las tantas desaparecidas que son prostituidas, drogadas, maltratadas, violadas, humilladas hasta el punto de perder todo aquello que conformaba su identidad de mujer.

El hombre nuevo aparece acompañando pero también luchando junto a las mujeres que somos y que queremos ser, junto a ellos, varones compañeros de un recorrido libertario.

Ahora bien, si el hombre nuevo no va de putas de que va?

Tal vez estemos asistiendo a la instauración de otras formas en que la sexualidad se presenta.

Acaso este hombre ya no tenga que separar internamente a la mujer en sus diversos roles y funciones para asumir así, varones y mujeres el arribo a un intercambio basado en la elección y en la libertad.

El hombre nuevo está sabiendo que la realización amorosa poco tiene que ver con el sometimiento y la crueldad del poder.

Ya no paga por su libertad, porque entiende que esa libertad se construye y se realiza en el mismo acto que conecta su ser con el deseo.

Ese mismo hombre se interroga y nos interroga a las mujeres en la trama de la sexualidad y el intercambio.

Casi condenado a hacerse macho en el comercio sexual, casi como receptor de un mandato que lo llevaba a “hacerse hombre” e inaugurar su sexualidad desconociendo su deseo, hoy sabe mas.

Porque hoy mira, sabe y siente que el pago solo garantiza la violencia de un poder efímero.

Porque si el sueño se hace a mano y sin permiso habrá que romper la cadenas de opresión para hacer un sueño que nos libere de las formas en la que varones y mujeres hemos quedado prisioneros y prisioneras a través de los siglos.

Y en todo caso, no solo el hombre nuevo no irá de putas, luchará una vez mas, junto a nosotras por la libertad que todos y todas atraparemos de una vez y para siempre.

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