Exposición en Legislatura de Neuquén 13/09/2016

Campaña Abolicionista “NI UNA MUJER MÁS VÍCTIMA DE LAS REDES DE PROSTITUCIÓN”

Exposición en Legislatura de Neuquén
Comisión Legislación del Trabajo y Asuntos Laborales
Proyecto Nº8939 de Ley – Expte: P-078/2014
Reglamentación Prostitución 13/09/2016 –

Lo primero que quiero decir que hoy estoy aquí no sólo en nombre propio y de la “Campaña Abolicionista Ni una Mujer más Víctima de las Redes de Prostitución” de la que formo parte, sino que traigo las voces de las compañeras feministas abolicionistas del sistema prostituyente, que confeccionamos el documento de oposición a esta propuesta de reglamentación y que está avalado por muchas firmas que se siguen sumando en cada encuentro que realizamos o al que concurrimos donde más y más mujeres nos firman nuestra planilla donde exigimos que no se reglamente esta violencia. Llevamos muchísimos años trabajando desde nuestras prácticas de activismo y desde la generación de teorías, leyes, y conciencia social para visibilizar lo devastadora que es la institución de la prostitución para una sociedad que queremos igualitaria, donde no haya discriminación, ni desigualdades de clase ni de género.

Compañeras que levantamos las banderas abolicionistas del movimiento que nace en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XIX (19) desde el seno del movimiento feminista, frente a la aceptación que comenzaba a tener el reglamentarismo surgido en Francia después de la Revolución Francesa. Fue la feminista inglesa, Josephine Grey Butler una de sus líderes y pioneras. En 1869, fue sancionada en Inglaterra la “Ley de enfermedades contagiosas”, que reglamentaba la prostitución y responsabilizaba a las mujeres de la propagación de las enfermedades de transmisión sexual. Todas las formas de reglamentarismo tienen basamento sanitarista, vinculado con las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y ponen en cabeza de las mujeres hacerse cargo de las mismas. Hoy se esgrime el argumento del HIV.

Esta ley establecía exámenes médicos obligatorios, la inscripción de las mujeres en registros especiales y controles policiales, además de lugares específicos para el ejercicio de la actividad. El movimiento abolicionista se proponía poner fin a estos malos tratos y al control de las mujeres y para ello debía ser derogada la ley. Como podrán observar no es un tema nuevo para el feminismo abolicionista, hoy en pleno siglo XXI debemos insistir una vez más en desenmascarar la violencia que intenta imponernos el reglamentarismo/regulacionismo/legalismo todas estrategias del sistema de dominación heteropatriarcal capitalista para construir la misma intención de regular cuerpos considerados de menor valía social, cultural, económica y simbólica a favor del sujeto varón que es finalmente el que impone su Ley. Solo debemos leer el texto de este proyecto para comprobarlo.

Otra cosa que considero importante decirles es que es imprescindible escuchar las voces de las sobrevivientes de la prostitución que hoy son abolicionistas, ellas tienen su propia voz y por ello, las y los invito a que las convoquen. Mujeres como Elena Moncada, Sonia Sanchez, Alika Kinan, Delia Escudilla , Graciela Collantes y muchas más que no tienen tanto conocimiento público pero que habiendo estado en prostitución viven trabajando por la abolición del sistema prostituyente. Hay que escuchar las voces de miles y miles de mujeres que no tienen plata, (porque no las financia nadie) que siguen siendo prostituidas pero viven rogando poder salir de esta violencia con un trabajo que les permita cubrir las necesidades básicas de su familia, tienen mucho que decir para desmitificar el “verso” de la puta libre y feliz que intentan vendernos como proyecto de vida quienes quieren reglamentarla.

Y ahora para entrar en tema, voy a obviar en función de que el tiempo alcance para que todas/os podamos expresarnos con tranquilidad el detalle de las leyes provinciales, nacionales y acuerdos internacionales que éste proyecto viola, dado que lo tienen explicitado y fundamentado en el Documento de Oposición al proyecto que nos ocupa y que presentamos en ésta Legislatura el 05/02/2015 y que volvimos a presentar el 07/09/2016, sí quiero insistir en parte de lo que ya expresamos en el mismo.

En él decimos que la prostitución es una institución patriarcal que afecta directamente la igualdad entre los géneros, en atención a que consagra una sexualidad dominante a satisfacer la sexualidad masculina hegemónica a la que deben subordinarse las personas prostituidas, mayormente mujeres y niñas, además de niños, travestis, transexuales y transgéneros.

Debemos tener en cuenta, asimismo, que la mayor parte de las personas prostituidas han sido previamente vulnerabilizadas por la pobreza, el abuso, la violencia, la discriminación, la desigualdad de género y de clase y han sido ingresadas a esta institución siendo niñas o adolescentes, siendo la edad promedio los 12-13 años, según lo manifiesta (Marcela Rodriguez, en su trabajo Tramas de la prostitución y la trata con fines de explotación sexual., en http://www.ciepp.org.ar/)

La prostitución no es una elección de una o varias mujeres que en algún momento de su vida, por las razones que fueren, deciden ser prostituidas. Por el contrario, la definimos como un acto o conjunto de actos por el cual una persona llamada prostituyente o prostituidor – generalmente un varón, mal llamado cliente – compra o alquila por un precio en dinero o en especie el cuerpo de una persona tratada como mercancía, generalmente una mujer, para usarla sexualmente, para imponerle su sexualidad en razón de su mayor poder sexual, económico y social. El ejercicio de la sexualidad se transforma en relaciones de dominio y/o poder sobre el cuerpo y la sexualidad de otra persona. Esto es lo que ustedes nos están proponiendo discutir, ver cómo le damos cuerpos “vigilados” en la salud, en el pago de la cuota, en el pago de los impuestos y encerrados al colectivo de los varones que son los consumidores a los que no se les pide siquiera un solo papelito.

La prostitución es una institución patriarcal, un problema social, basado en la opresión de las mujeres, que tiene lugar en un determinado sistema de relaciones de género. Los contextos en que se dan estas relaciones son de desigualdad social, sexual, política, económica y cultural entre varones y mujeres y sobre ellas se apoyan las relaciones de prostitución; por eso hablamos de sistema prostituyente como un sistema de relaciones sociales organizadas de una determinada manera, con normas que lo regulan, con estructuras y una cultura que lo sostienen con instituciones y con actores: proxenetas, tratantes, fiolos, policías y otros funcionarios que participan del negocio de la explotación y/o brindan protección al mismo. El sistema prostituyente crea violencia y se impone a todas las mujeres física o simbólicamente y genera complicidades para mantenerse.

Para el derecho de género, la igualdad y la dignidad humanas son bienes jurídicos que deben ser respetados. Las personas no pueden renunciar, tanto sea a la dignidad o a la igualdad porque son parte de los DDHH. No se puede aceptar la prostitución ni la explotación sexual porque surgen de esta relación jerárquica desigual entre los géneros. La autonomía de la voluntad cede ante estos otros valores.

Por otra parte, Magdalena González Licenciada en Psicología – UBA planteaba que; “Siempre el prostituidor – mal llamado cliente – exige un ser humano, él sabe que no es una cosa, pero su goce, precisamente, consiste en rebajarla a una condición de uso. Trata a las mujeres, sabiendo que son personas, como si no lo fueran, denigra a la mujer sabiendo que realiza actos humillantes, y por ese acto denigratorio, desde el psicoanálisis, ubica el lugar de las mujeres sometidas a la situación de prostitución, no en el lugar de objeto de deseo, sino en lugar de objeto de goce sádico, producido por el acto mismo de destruirla como sujeto.

Este lugar desde el cual se puede acceder a la degradación del otro produce la degradación del varón en cuestión como sujeto mismo , por eso la existencia de la prostitución, tiene graves efectos en los individuos, y también en la cultura y la sociedad.

Magdalena Gonzalez sostenía que se viene incrementado la exigencia de los prostituyentes mal llamados clientes a los proxenetas, de requerir mujeres cada vez menores, hasta niñas y niños pequeños, y la falta de límites ha ido más allá del horror: hay varones que solicitan y obtienen bebés para abusarlos sexualmente. En estos casos, está más claro aún que no cuenta la atracción sexual hacia los niños como tales, sino el goce que les produce la inermidad, la inocencia, el sufrimiento del sujeto, y el poder que ejercen sobre las criaturas victimizadas por ellos, que ni siquiera saben qué está sucediendo.

En el interjuego permanente entre la sociedad y el individuo, entiende que la prostitución, como las guerras, pueden verse como una forma social de la pulsión de muerte. Y propone preguntarnos, desde la teoría freudiana: ¿Es la prostitución una forma degradada de la pulsión de muerte? ¿Es el “patio de atrás” de la sexualidad? Y afirma que no se trata de problemas individuales, sino de un sistema que los produce

Esto es vuestra propuesta Sres. y Sras. legisladores/as firmantes, y mientras tanto soslayamos el luchar en contra de los códigos contravencionales que son inconstitucionales y que persiguen a las personas en situación de prostitución y omitimos debatir las políticas públicas que generaremos para que la prostitución no sea alternativa de sobrevivencia para miles de personas. Ahí es donde queremos poner nuestros esfuerzos las abolicionistas.
Marta Fontenla plantea que “Para el abolicionismo, la prostitución no es un fenómeno a regular o reglamentar fortaleciendo sus mecanismos y existencia, sino que es una institución a abolir, porque es pilar de la opresión y dominación de las mujeres.

El abolicionismo es también un movimiento político de liberación que pretende un mundo sin prostitución. La prostitución es un hecho político, que cada vez se transforma más en una propuesta para todas las niñas, adolescentes y mujeres adultas. El abolicionismo es la única propuesta que brinda la oportunidad de reparar las violaciones de derechos que ha sufrido la persona prostituida. (Derechos Sociales Económicos y Culturales.(DESC).
Al reglamentarla, el Estado la transforma en una institución aceptable. En este sistema se inscriben las actuales propuestas de considerar a la prostitución “trabajo” tratando de mostrarla como un bien social y una actividad posible y aún deseable para mujeres y niñas. No considera la igualdad posible. A su vez el estado se convertiría en un estado proxeneta.

Los sistemas reglamentaristas son sanitaristas, dado que dicen que así se organiza el “cuidado” de las mujeres y de los clientes prostituyentes, a quienes no se les exige ningún tipo de control ni de carnet ni de registro como cliente-prostituyente. Advirtieron esto señoras, señores Diputados/as? También hay quienes sostienen que se “protege” a las mujeres de la violencia callejera, y no habla de la violencia que se ejerce sobre la persona prostituida en el momento que se cierra la puerta. Lo advirtieron? Una vez que se reglamenta como trabajo éste puede ser autónomo o en relación de dependencia así serán “protegidas” por proxenetas, dueños de prostíbulos y rufianes y explotadas de paso. ¿Advirtieron esto?. ¿Lo advirtieron?.

Hoy, el problema sanitario a que aluden las reglamentaristas para controlar a las mujeres es el HIV-SIDA. También presionan a los grupos de mujeres en situación de prostitución para que acepten denominarse “trabajadoras sexuales” y unas pocas, las que están aquí impulsando este proyecto, reciben fuertes financiamientos de las organizaciones internacionales relacionadas con la promoción de la “Industria del sexo”.

Este tipo de sistema favorece la trata con fines de prostitución y la violencia contra las mujeres. Esto sucedió en Argentina, cuando estaba vigente este sistema reglamentarista (1875-1936). Al país se lo conocía como “el camino de Buenos Aires” y la trata de blancas (así llamado en ese momento) era un escándalo, el Libro “La Polaca” es un documento que no deberían dejar de leer ninguno de Uds.

Esta nueva forma reglamentarista que éste proyecto propone se concreta en algunos países como Holanda y Alemania que reglamentaron la prostitución como trabajo y en aquellos países permisivos con esta explotación donde proxenetas, rufianes y tratantes pasan a ser “empresarios” y no delincuentes, las mujeres son “trabajadoras” (la mayoría migrantes y pobres), la trata “traslado laboral” y las políticas públicas serán incorporar a más y más mujeres a este “trabajo” ya que en la sociedades capitalistas hay grandes masas que ya no tienen cabida en el mercado laboral y las mujeres y personas trans son las primeras en salir de él o de no entrar.Hoy más que nunca se hace imprescindible sostener el sistema abolicionista para acabar con la injusticia de que las mujeres, y trans seamos cosificadas para satisfacer una supuesta sexualidad que busca afirmar su poder sobre cuerpos de menor valía ya que el colectivo “prostituible” es el que previamente se ha vulnerabilizado por todo lo que expuse más arriba.

La provincia de Neuquén tiene una amplia trayectoria en la defensa de los DDHH, prueba de ello es la adhesión que hemos recibido de las Madres de Plaza de Mayo Filial Alto Valle de Rio Negro y Neuquén, – a quien nadie puede discutirles la coherencia de su trayectoria -, nos enviaron un comunicado decía el 05 de septiembre de 2016 donde nos dicen: “La prostitución no es un trabajo, es una de las peores violencias ejercidas sobre las mujeres, hombres, niños/as, adolescentes, travestis, adultos y mayores. Erradicar la prostitución es difícil. Pero no imposible, a la lucha de todos los abolicionistas, que somos muchos, debe haber soluciones serias de parte de los Estados, como políticas públicas y contenedoras, que puedan atender a las personas que son hoy prostituidas. Estamos a favor del abolicionismo. Rechazamos la reglamentación de la prostitución. Inés Ragni – Lolin”Rigoni”
Por lo expuesto consideramos que no debería ser desde éste ámbito, esto es, la Legislatura de Neuquén de donde se traicionen éstos valores que nos distinguen como comunidad, no queremos como propuesta de vida para ninguna persona y mucho menos para nuestras hijas e hijos, que sean prostituidas o prostituyentes.
Confiamos en que el despacho de ésta comisión será rechazar el proyecto de reglamentación.
Gracias!!!
Carmen Capdevila

Gracias por leer DESCARGAR y socializar!!!
kasandrxs-feministas libertarias en la Campaña Abolicionista Ni Una Mujer Más Víctima de las Redes de Prostitución.

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