¿Coincidencia? (*)

La patria esos limites geográficos determinados por grupos gobernantes para la organización económica se sustenta so pretexto de que no es eso, si no que, es un sentido de identidad ¿pero que es la identidad nacional? es algo? usted se siente identificado con quien lo explota o con quien decide en su nombre por ejemplo la instalación de corporaciones como Chevron, Monsanto, o la Barrick Gold que contaminan su hábitat y su agua? ¿se siente parte del millonario gobernante y el millonario empresario que en cadena nacional hablan de igualdad desde púlpitos de oro?? se siente parte de quien lo reprime por manifestarme por mejoras laborales o por mantener su puesto de trabajo? esto solo significa una cosa: y es que la identidad no es algo que pueda ser determinado por otros en nombre de uno, asi tampoco el lugar geográfico en donde uno viva hace de uno diferente de otro ser humano de cualquier parte del mundo. La patria, la nación son construcciones por parte de determinados grupos ideológicos, no es algo real que pueda verificarse en la vida misma, el símbolo de esta forma, es decir la bandera, cumple una función bien especifica; la de reforzar esa idea imaginaria de la patria, la función de asentar en la mente de las personas que algo es real sin serlo, y como lo único material y tangible que de esa idea falsa se puede llegar a construir es un símbolo: El símbolo se representara obviamente con algo no vivo, con una cosa que pintada, adornada, trata de traer a la materialización de la vida cotidiana de las persona lo ficticio y falso. así se obtiene la bandera, un pedazo de trapo pintado para tratarnos de convencer de que lo irreal es real. Tarea que es llevada a cabo desde nuestras infancias. Nos obligan así a mostrar respeto y adoración a cosas a modo de sometimiento mental, a modo de disciplina-miento. Nos estimulan desde que somos pequeños a que cada vez que veamos una bandera sintamos “algo” por ella. Se nos adiestra como a animales, Se nos hace amar cosas. A colocar nuestro amor en cosas y no es personas. Sentir afecto por nosotros mismos seria un contraproducente en las intenciones de quienes limitan nuestras capacidades cognitivas al hecho más burdo de todos y mas denigrante; que es amar una bandera. Por algo quieren que amemos cosas y no a la vida misma, y no a la humanidad misma. El hecho de que nuestra empatía recaiga sobre nuestros pares nos haría más proclive a rechazar cualquier forma de injusticia sobre cualquier humano que nos rodee y eso es contrario a un sistema mecanizado y deshumanizado donde la injusticia es parte inherente al modelo de organización social de los llamados gobiernos-naciones en donde la autoridad que abarca cada territorio implica el sometimiento de algunos sobre otros. La bandera en conclusión es un método de dominación, un refuerzo a una idea falsa de identidad, que implica siempre el sometimiento. La bandera es la negación del humanismo y la solidaridad humana misma. La bandera es tela y colorantes, y hay un día para esa cosa, hay un día para las cosas en un sistema que nos trata como cosas ¿coincidencia?

(*) el título es nuestro.

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