¡¡ Alicia, mi compañera !!!

¡Qué cosas tiene la vida! El tiempo es la cuarta dimensión de la existencia y lo medimos de acuerdo a lo transcurrido y a veces decae nuestra valoración del tiempo sentido. ¿Por qué? ¿En qué dimensión estará lo sentido? Es que todo está dentro del tiempo, aún lo sentido ¿es realmente lo vivido? Desde muy pibe, siempre fue el tiempo un desafío, algo que no podía abarcar pero lo entendía y siempre anduvo rondando en mi mente esta cuestión, hasta que comprendí que no hay tiempo sin espacio, ¿y entonces? 43 años no son solo tiempo, sino también espacio. . . así lo siento, pero además pienso las vivencias acumuladas ¿es ése el sentido de la vida? Qué cosas ¿no? ¡Protágoras! ¡amigo mío! ¡cuanta razón tenías cuando me enseñaste eso del “homus mensura”, así es maestro, el hombre es la medida de todas las cosas, de la libertad, del amor, del odio, de las pasiones, de los encantos, de las emociones, de las desdichas, de las bellezas, del ingenio, de la dulzura, de la bondad, de la maldad, de la muerte, del espacio y del tiempo, y nuestras vidas transcurren en esa dimensión y en esa medida. El sentir encierra una luminosidad y la atesoro; como aquél 16 de abril de 1971 o como aquella mañana lluviosa en la estación del subte de Federico Lacroze. . . los ojos de Alicia, su mirar. . . su mirada. . . encanto de mujer buena. Hace 43 años que lo siento. La confesión de parte. . . relevan la prueba.

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